El crecimiento excesivo de las células en el revestimiento del útero (endometrio) produce lo que se llama pólipos.
No suelen ser cancerosos, pero con el paso del tiempo pueden evolucionar a esto. Varían de tamaño desde una pequeña semilla hasta el tamaño de una pelota de golf.
Generalmente se presentan en la etapa de la menopausia y los síntomas varían de un sangrado mínimo a uno importante .
Son diagnosticados por ultrasonido, histeroscopía y biopsia endometrial.
Su tratamiento puede ser desde su observación, uso de medicamentos y hasta la extirpación de este.